PALABRA
En gramática tradicional, una palabra (del latín parabŏla) es cada uno de los segmentos limitados por delimitadores en la cadena hablada, escrita o por señas, que puede aparecer en otras posiciones y que está dotado de una función. Es una unidad de la lengua que resulta muy fácil de identificar, tanto en el habla, en las señas, como en la escritura.
Lingüísticamente, el concepto de palabra es mucho más problemático de lo que la definición anterior sugiere. En efecto, determinar qué constituye fonéticamente o morfosintácticamente una palabra es un problema abierto; así, por ejemplo, junto a los morfemas ligados y las palabras léxicas existen los clíticos cuyo estatus de palabra es discutido. En la cadena hablada ordinariamente no existen pausas y la segmentación de palabras depende de factores prosódicos difíciles de precisar. La rama de la lingüística que estudia la composición y estructura interna de las palabras es la morfología.
La palabra puede dividirse en otras unidades menores que también tienen significado, los morfemas, que son unidades lingüísticas más pequeñas con significado. De la misma manera, los morfemas se pueden dividir en otras unidades aún menores, como los fonemas, pero que no tienen significado.
En el habla y en la escritura se combinan unas palabras con otras, formando unidades mayores y complejas denominadas grupos sintácticos, tales como los sintagmas, pero aún se puede ampliar más, alcanzando las oraciones y el discurso.
La palabra puede ser estudiada desde distintos enfoques:
- Criterio fonológico: Segmento limitado por junturas morfológicas, pausas que constituyen el núcleo posible de un grupo acentual. En muchas lenguas la palabra presenta patrones tonales o acentuales específicos, que facilitan a los hablantes el reconocimiento de las palabras.
- Criterio formal o morfológico: Mínima forma libre, caracterizada por la posibilidad de aparecer libremente en cualquier posición de la cadena hablada. Nótese que de acuerdo con este criterio los clíticos no constituirían palabras morfológicas.
- Criterio funcional: Unidad dotada de una función, aunque hay unidades mayores y menores que la palabra. Para muchos lingüistas la posibilidad de un determinado morfema de ser un constituyente sintáctico lo convierte en una palabra, si bien este criterio dependerá del número de sintagmas funcionales que se considere.
- Criterio semántico: Asociación de un sentido dado y un conjunto de sonidos dado dentro de una función gramatical. Este criterio permite identificar términos con sentido referencial como verbos, adjetivos, nombres y más difícilmente elementos de otras categorías funcionales.
- Las palabras poseen rasgos que permiten clasificarlas en diferentes grupos, llamados categorías gramaticales o clases de palabras, tales como los sustantivos. adjetivos, pronombres, determinantes, verbos, adverbios, preposiciones, postposiciones, partículas, clasificadores, conjunciones o interjecciones.Las palabras también pueden clasificarse según criterios morfosintácticos (categoría sintáctica y tipo de flexión), fonológicos (acentuación, número de sílabas) o funcionales.
Clasificaciones morfosintácticas
Según su categoría gramatical
Típicamente los adjetivos, sustantivos, verbos y adverbios pertenecen a la categoría léxica; los demás tipos de palabras pertenecen a la categoría funcional.Clases de palabras variables
En el caso de las lenguas flexivas, las palabras variables son aquellas que pueden variar en su flexión (género, número, tiempo, etc.); suelen ser de este tipo los sustantivos, los adjetivos, los pronombres, los determinantes y los verbos. También existen palabras que pertenecen a estas clases y no flexionan o solo lo hacen en parte, como por ejemplo en español el sustantivo crisis, el adjetivo feliz (invariable para el género), el pronombre nadie y el determinante mi. - Adjetivo, que se refiere a propiedades, estados de una entidad o a características que permiten asignarlo dentro de una determinada categoría semántica. En algunas lenguas la mayoría de adjetivos son verbos estativos.
- Sustantivo o nombre, es una categoría léxica que tiene como referente una entidad o elementos de un conjunto de entidades, ya sean abstractas o concretas.
- Verbo, designan relaciones entre las entidades, así como estados, procesos o sucesos.
- Pronombre, es elemento sin referente fijo. Sintácticamente debe distinguirse propiamente entre pronombres auténticos y anáforas, ambos se encuentran en distribución complementaria.
- Determinante, que marca alguna propiedad gramatical de un referente (usualmente un nombre), como la posición respecto al hablante, si ha sido referido previamente, o incluso si es indefinido, al cantidad (para el caso del plural), etc.
Clasificaciones fonológicas
Según su acentuación
En ciertas lenguas con acento de intensidad fonológico, la posición del acento de intensidad no está fijado siempre en la misma sílaba; dichas lenguas se denominan lenguas de acento libre. En lenguas de acento libre como el español puede hacerse las siguientes clasificaciones:
- Las palabras agudas, llamadas también oxítonas, son aquellas en la que recae el acento en la última sílaba de la palabra. Estas palabras solamente se tildan cuando terminan en n , s, o vocal. Por ejemplo: salchichón, camión.
- Las palabras llanas o graves, llamadas también paroxítonas, son aquellas en las que el acento recae en la penúltima sílaba. Estas palabras se tildan cuando no terminan en n y s o vocal. Por ejemplo: camilla, árbol, María.
- Las palabras esdrújulas, llamadas también proparoxítonas son aquellas en las que recae el acento en la antepenúltima sílaba, todas las palabras esdrújulas llevan tilde. Por ejemplo: esdrújula.
- Las palabras sobreesdrújulas, llamadas también preproparoxítonas, son aquellas en las que recae el acento en cualquier sílaba anterior a la antepenúltima. Por ejemplo: rómpeselo.
Fonológicamente el acento ayuda a segmentar la cadena hablada en grupos fónicos o en palabras. En lenguas de acento en posición fija como el francés donde el acento cae al final de cada sintagma, la identificación de la posición del acento permite segmentar en palabras (exceptuando las palabras clíticas).
Según su número de sílabas
En español el concepto de sílaba no es problemático y puede hacerse recurriendo a criterios estrictamente fonológicos: la posición de las vocales determina qué otros fonemas son inicio de sílaba (ataque silábico) o final de sílaba (coda silábica). En español son frecuentes las palabras de entre 1 y 4 sílabas, siendo bastante menos frecuentes palabras de 5 o más sílabas. Muchas de las palabras de 5 o más sílabas de hecho son palabras que involucran composición de diferentes lexemas o raíces cultas. De acuerdo con el número de sílabas las palabra se pueden clasificar en:
- Palabra monosílaba: aquella palabra con una sola sílaba. Por ejemplo: sol, buey.
- Palabra bisílaba: aquella palabra con dos sílabas. Por ejemplo: nube, bolso.
- Palabra trisílaba: aquella palabra con tres sílabas. Por ejemplo: huracán, teclado.
- Palabra tetrasílaba: aquella palabra con cuatro sílabas. Por ejemplo: catálogo, escopeta.
- Palabra pentasílaba: aquella palabra con cinco sílabas. Por ejemplo: oficialidad.
- Palabra hexasílabas: aquella palabra con seis sílabas. Por ejemplo: responsabilidad.
- Palabra heptasílabas: aquella palabra con siete sílabas. Por ejemplo: piripitiflaútica.
- Palabra octosílabas: aquella palabra con ocho sílabas. Por ejemplo: epigramáticamente.
- Palabra eneasílabas: aquella palabra con nueve sílabas. Por ejemplo: otorrinolaringólogo.
- Palabra decasílabas: aquella palabra con diez sílabas. Por ejemplo: electroencefalografista.
- Palabra dodecasílabas: aquella palabra con doce sílabas. Por ejemplo: Electroencefalográficamente.
Aunque en español y muchas lenguas el concepto de sílaba no es problemático, en otras lenguas el concepto de sílabas es mucho más problemático y no existe acuerdo entre los especialistas sobre como construir segmentaciones en sílabas. Un ejemplo muy claro son por ejemplo las lenguas salish, que admiten grupos conosonánticos de enorme complejidad, entre los cuales no hay ninguna vocal o sonorante que permita establecer núcleos silábicos claros. El análisis convencional de las sílabas presenta algunas dificultades en varias de estas lenguas. Algunos ejemplos de palabras largas en estas lenguas son:2
- sčkʷkʼkʷƛus.tn 'ojos pequeños' (spokane, salish de Montana)
- xłp̓x̣ʷłtłpłłskʷc̓ [xɬpʼχʷɬtʰɬpʰɬːskʷʰts͡ʼ] 'ha tenido en su poder una planta de cornejo (Cornus canadensis)' (bella coola)
Newman (1947) sugirió que el bella coola carecía de sílabas, aunque Hoard (1978) hace un análisis diferente y sostiene que cualquier consonante puede ser núcleo silábico en esa lengua (en esa interpretación las reglas de silabificación son muy ambiguas).